divendres, 14 de març de 2014

"La Rubia de Ojos Negros" de BENJAMIN BLACK

 PHILIP MARLOW RESUCITA

John Banville/Benjamín Black es un escritor con doble identidad; una para escribir novela de estilo libre y la otra para novela negra. En los dos es un maestro.
Quirke es un médico forense reconvertido a detective en El Secreto de Christine. Es un personaje creado por B.Black con una personalidad peculiar; hombre solitario, mujeriego, bebedor, que tiene contactos en la policía y  un concepto ético y legal  muy particular,  a la vez que dotado de un instinto especial para seguir el hilo en casos complejos.
Con estos mimbres alguien propuso a Benjamín Black/John Banville que él podría resucitar al detective Phillips Marlowe, con permiso de la familia de Raymond Chandler, ya que su estilo como escritor de novela noir tenía ciertas semejanzas con el de Chandler; irónico, inteligente, digno. Coinciden ambos en sus culturas originarias Británico-Irlandesas, lo que da pie a que entre ambos exista una gran complicidad, como si Chandler estuviera aún vivo y hubieran comentado la novela antes de publicarla.
Y en estas Philip Marlowe es resucitado en La Rubia de Ojos Negros. Detective que recuerda al Quirke de B. Black y el  argumento y los personajes a  las  novelas de R. Chandler - denuncia social, abusos de poder, marginación e injusticias - con el toque personal  B. Black, (cierto romanticismo, tintes melancólicos) además de una actualización de los ilícitos como telón de fondo (tráfico de drogas en lugar de contrabando de whisky).
El resultado del experimento es soberbio, la lectura deliciosa; confirma lo ya sabido, que John Banville/Benjamín Black es uno de los mejores escritores británicos actuales. Su prosa es amena y descriptiva, los diálogos son brillantes, secos, cáusticos. No se que más se puede pedir, si al final, como lector, también acabas enamorado, pensativo y añorante, como P. Marlowe, de La Rubia de Ojos Negros.

Juan Gonzalez